Tratamiento temprano de la mordida cruzada

26.11.2015

El momento ideal para empezar un tratamiento de ortodoncia debe decidirse siempre de manera individual para cada paciente.

 El diagnóstico en edad de crecimiento nos orienta sobre las posibilidades que el paciente tiene de desarrollar una maloclusión (mala mordida) o, en el caso de que ésta ya esté presente en algún grado, las condiciones para efectuar el tratamiento temprano (también conocido como tratamiento interceptivo o de primera fase) se ven favorecidas por el crecimiento del niño. La Asociación Americana de Ortodoncistas recomienda un examen ortodóncico en niños a partir de los 7 años.

Por supuesto no todas las maloclusiones deben tratarse tempranamente. Sin embargo algunas, como la MORDIDA CRUZADA, deben atajarse tan pronto como se diagnostique por la influencia que puede tener sobre el desarrollo esquelético facial, el funcionamiento mandibular y la oclusión.

Se dice que existe mordida cruzada cuando uno o más dientes de la arcada superior (maxilar) encajan por dentro de los dientes de la arcada inferior (mandíbula). Si entendemos la boca como una caja en la que el maxilar es la tapa y la mandíbula el recipiente sobre el que tiene que encajar, la mordida cruzada implica que la caja no puede cerrar bien, produciéndose una mala oclusión que puede afectar al crecimiento dental o esquelético, o al funcionamiento de la mandíbula.

La mayor parte de las veces la causa de la mordida cruzada es un paladar estrecho, que provoca lo que llamamos una mordida cruzada lateral (que afecta a los dientes de un lado de la boca) o en casos más severos una mordida cruzada bilateral (los dos lados de la boca se ven afectados). También podemos encontrarnos una mordida cruzada anterior que afecta a los dientes de delante (las “paletas”) y puede estar asociada a un mayor crecimiento mandibular, o la mordida cruzada de un solo diente (de cualquier lado de la boca).

El tratamiento temprano de la mordida cruzada está dirigido a mejorar el desarrollo de los maxilares y de la oclusión, fomentando un mejor entorno funcional, oclusal y de salud bucal.

La expansión del paladar es un procedimiento muy común, que se puede realizar mediante diferentes tipos de aparatos, fundamentalmente en pacientes en crecimiento, buscando armonizar las anchuras del maxilar superior y la mandíbula. Este tratamiento favorece el correcto desarrollo oclusal al mismo tiempo que ayuda al recambio dentario aumentando el espacio disponible para los dientes definitivos. Incluso puede tener efectos positivos para la respiración al provocar un aumento de la vía aérea a nivel nasal.

            Se considera que las  maloclusiones son un problema de salud general. La mordida cruzada puede afectar a un porcentaje de la población infantil en torno al 4 a 16%, no se soluciona sola y por lo general empeora con el recambio dentario. Por todos estos motivos el tratamiento temprano de la mordida cruzada es de elección por los beneficios que supone.

 

 


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